lunes, 12 de septiembre de 2011

Plop

Esa era una tarde común en un colegio común, el timbre anunciaba el descanso y el sol no mostraba ningún tipo de contemplación para con los muchachos ávidos por diversion,  Alphonse E. estudiaba en la tercera sección del cuarto año de primaria, disfrutaba entre muchas cosas de jugar ocasionalmente partidos de baloncesto con la minoría deportista de la gente con la cual compartía la vida hacía años,aunque no siempre fue así como luego en algún futuro post comentare, en fin esa tarde de 4 de agosto transcurría sin mayor novedad.
Luego de un reñido partido, bañado en sudor y gloria pero también lleno de alegría, Al corre con su amigo favorito hacía el grifo mas cercano, ubicado bastante cerca a su aula justo antes de que el timbre del fin de descanso anunciara el regreso ala rutinaria clase ala cual casi nunca prestaba atención por jugar Naipes, Remoja la cabeza refrescando su cuerpo luego de tan arduo esfuerzo físico cuando divisa a una distancia de no tan lejanos 30 centímetros al compañero con el cual compartía prioritariamente sus vivencias y su día a día, introduciendo un flaco y pálido dedo indice en el charco de agua que dejaba el grifo en el deposito mirando la nada como casi siempre andaba.
Al: ¿Que carajos haces?
Amigo de toda la vida (hasta que algún fatidico día Al fallece, día que luego relatare con suma pena): "Me hidrato, no me juzgues"

Muchas cosas llegaron rápidamente ala mente de Al, sin embargo lo mas remarcable fue el recuerdo de Alguna Historieta de origen chileno que tenia como principal personaje a un hilarante y sarcástico condor de inusuales calzados que ante una situación absurda caía de su silla acompañado de una conocida onomatopeya que prestaría su nombre al titulo de alguna historia nostalgica.

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