viernes, 11 de mayo de 2012

Dante


Recordar que era feliz, que lo tenia todo. Que tenia una segunda madre, un cuarto hermano.
Un hermano con el cual compartí mi vida, mis años, mis inexperiencias, mis experiencias y al cual no puedo mirar a la cara sin sentirme el ser mas despreciable de la humanidad.
¿Como hacer?, ¿ Como pedir perdón?, ¿Como Enmendar?, Como recuperar...
Son preguntas que desde ese sábado de mayo de hace ya mas de un año me rondan la cabeza como hienas hambrientas disfrutando de un festín delicioso al alimentarse de mis miedos, mis penas, mis inseguridades y que parecen regocijarse y sentirse saciadas al verme derrotado y de rodillas, llorando mis penas, mis desgracias y sintiéndome el ser mas miserable de la creación divina de nuestro padre.
Lo llore tanto cuando fallecí, quería sentirlo, hablarle, comunicarme con el y decirle que lo sentía, Necesitaba su perdón para librarme del infierno en el cual me encontraba y pasar por lo menos a un purgatorio que se veía muchisimo mas acogedor.
Morí de la manera mas tonta, habiendo caído en el pecado mas grande del mundo y con una conciencia castigadora que hacia  de mi nueva vida el infierno descrito por Dante, Esa conciencia que hace que no pueda salir de aquí, que me inflige permanentes quemaduras causando en mi piel  llagas purulentas que revientan al colmarse de materia tan solo para volver a nacer y mantener mi dolor físico como castigo perpetuo, Añorando eternamente clemencia divina y una aceptación en el paraíso de la paz interior.
Tan solo quisiera un minuto mas con el, con mi amado hermano, Poder renacer en el mundo terrenal y decirle que lo siento y que por favor me perdone, que estoy dispuesto a hacer lo que sea que fuese necesario por su redención, que la culpa me mantiene encadenado en el limbo, quemándome con el fuego eterno del infierno.
Decirle que quisiera vencer mi muerte, y regresar al mundo real. Ser feliz una vez mas a su lado, ser su compañero de vida, Alegrarme con sus alegrías y llorar con sus tristezas. Dejar al fin de ser un fantasma que vaga en el mar de los recuerdos, infinitos recuerdos como las olas del mar, Remembranzas de aquel mundo hermoso, de aquel paraíso en el que vivía y del cual ahora solo quedan cenizas y nada mas.
Acepto mi dolor, se que lo merezco.
Merezco arder eternamente en este limbo de mis pensamientos, merezco haber muerto aquel sábado de mayo, Hoy se cumple un aniversario de mi muerte, Y estoy seguro de que nadie celebrara una santa misa en mi nombre.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Hola, No estoy

Luego de mucho tiempo, retomo este pasatiempo tan saludable, gratificante y relajante para mi. Escribir mis vivencias a mi estilo, sin grandes figuras literarias atiborradas de términos complejos, ni complicadas estructuras. Tan solo mi día a día, mi pasado y mis expectativas del futuro
En esta oportunidad relatar un suceso que sin duda desencadeno una serie de eventos de todo tipo en mi vida, que sin duda cambio mi vida.
 Ese año había descubierto una nueva pasión que desplazo violentamente cualquier tipo de afición que haya experimentado en mi corta vida. Jugar, Magic the Gathering. Un juego de cartas intercambiables de complejos procedimientos e infinitas reglas, que nunca llegue a entender por completo pero sin embargo ocupo el cien por ciento de mi tiempo, mi atención por muchos años.
Y al mismo tiempo que llegaba el mencionado juego a mi vida, llegaron con el nuevas amistades. De un momento a otro me sorprendí a mi mismo en medio de una multitud de chiquillos que compartían la misma adicción a los naipes, con los cuales establecí un nexo muy profundo... Entre ellos Luis fernando.
Eramos eran dos tipos comunes, vivíamos en un condominio comun y sobrellevábamos  a duras cuestas una no muy popular vida en una superficial institucion educativa,  Nos conocimos de manera convencional (amigos en comun) aunque sin una muy buena primera impresion, digamoslo asi... no fue una *amistad a primera vista*

Sin embargo era inevitable, nos unía un mejor amigo, nuestra adicción a las cartas y la incomparable pasión hacia los juegos de vídeo que caracterizo a mi grupo de amigos hasta el día de hoy a mis casi 21 años.
Así que un día me arme de valor y decidí hacerlo mi mejor amigo de una vez por todas, Tome aire profundamente y apreté el botón del timbre de su hogar.
*Riiing* Buenas tardes, se encuentra Luis?
Empleada del hogar: Un momento jovencito, le avisare al joven Luis Fernando.
Luego de unos Minutos...
Empleada del hogar: Jovencito, dice el joven Luis que no esta en la casa.

A mi corta edad  logre comprender la incongruencia de sus afirmaciones, Como era posible de que el joven Ausente pudiera afirmar de que no se encontraba. Una oleada de confusión y desazón inundaron mis pensamientos mientras me retiraba del umbral de ese hogar que me había cerrado sus puertas, Cuando logre divisar por la ventana del segundo piso un flacucho y pálido rostro que me miraba fijamente, Inocentemente pensando de que no lo podía ver puesto que pretendía esconderse detrás de su casi transparente cortina.

Por primera vez experimentaba el rechazo, la negativa a acceder ante mis inocentes pretenciones... No seria mi amigo hasta despues de 3 años que el destino unio nuestros caminos una vez mas, Pero bueno... Esa es otra historia.